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jueves, 2 de octubre de 2008

Jubilación


No, no es que me vaya a dedicar a partir de ahora a jugar a la petanca en el parque de abajo. El motivo de tan crepuscular título es que he decidido retirarme del mundo bloguero por un tiempo (ahora que lo pienso, debería haberlo titulado "Retiro"... no, mejor no, o parecerá que soy un Replicante que está apunto de morir a manos de un Blade Runner)
¿El motivo de la decisión? No es otro que la falta de tiempo y las ganas de un cambio de aire. Es raro que decida esto después de las laaaargas vacaciones que me/nos he/hemos tomado, pero así son las cosas.
Ahora dejo Los Pies Frios en manos de mis camaradas compañeros (que lejano se me hacen ahora los comienzos del blog, cuando aún estaba solito en el blog) y ellos serán ahora los encargados de insuflarle vida al site, dándole un lavado de cara si lo creen necesario, y de llenarlo de contenido.
No descarto volver, ni tampoco participar cuando se me pida. Por aquí estaré.

Y como despedida, voy a desvelar unas cuantas cosas sobre el blog para la gente que aún no se haya percatado. Más concretamente, de donde son las fotografías que decoran el margen derecho:

- Nicholas Cage sentado frente a la máquina de escribir en "Adaptation: El Ladrón de Orquídeas", una de las mejores películas de los últimos años, que siempre incluiré en los primeros puestos de mis favoritas. Además, es la prueba tangible de que Cage es un gran actor cuando quiere, ya que está completamente impresionante aquí. Ah! Tengo una teoría, comentadmela si me equivoco: ¿alguien más se ha dado cuenta que cuanto más pelo tiene Nicholas Cage, más mala es la película y, curiosamente, cada día tiene más y más melena? Comparad la nueva Bangkok Dangerous con Adaptation, en la que está semicalvo.

- El mítico John Locke ( ) de "Perdidos". Encontré esa imagen navegando por internet y no pude resistirme a pintar algo en el cuaderno. Tengo varias versiones donde puse los insultos más fuertes que se me ocurrieron, aunque nunca vieron la luz.

- ¿Qué mejor imagen para la sección "últimas palabras" que la escena del duelo en "Pat Garret y Billy el Niño" en la que se escuchaba de fondo a Bob Dylan cantando Knocking On Heaven's Door?

- Para anunciar los Links hacia otras webs elegí una fotografía que me encanta. El mago Robert Angier (Hugh Jackman) de "El Truco Final", de mi idolatrado Christopher Nolan, presentando su espectáculo de magia.

- Otra escena clásica: Robert Downey Jr. recogiendo las hojas perdidas al viento de la novela de su mejor amigo en "Jóvenes Prodigiosos".

- ¡Mi telediario preferido, sin duda! Siempre soñé con V dando las noticias. V de Vendetta.

- La mejor tripulación que un barco puede tener es la que componen los miembros del barco de Bill Murray en "Life Aquatic", de Wes Anderson (otro de mis idolos).

Y para terminar, os cuento en un momento a que se debe la fotografía que acompaña al título del blog y que también uso de avatar en mi perfil:
Es un fotograma de "Jóvenes Prodigiosos", una de mis películas fetiche. Rara vez me he sentido tan identificado con un personaje como con el profesor y escritor Grady Tripp (Michael Douglas), que sufre un gran bloqueo creativo desde hace años y que de repente su vida parece irse al traste. Sin embargo, su manera de ser convierte todas las desgracias que le ocurren en parte de una comedia sobre la vida... El momento concreto que sirve de portada a Los Pies Fríos es cuando Tripp, recien despertado, se pone el albornoz rosa de su mujer (quien acaba de abandonarle) y sale a la calle para darse cuenta que hace un frío tremendo y que está lloviendo a mares. Con Bob Dylan acompañando ese momento, Tripp, se despereza con las manos en los bolsillos.
Un momento absolútamente mágico.

En fin, eso ha sido todo. Espero haber entretenido a los lectores con el material que he ido subiendo aquí, porque mi intención nunca fue otra que esa: entretenerme a mí mientras os entretenía a vosotros.

¡Un abrazo a todos y hasta la próxima!
Alejandro Candela Rodríguez
Fundador de LOS PIES FRÍOS

PD: Me váis a decir que no queda bien lo de "fundador"...

PDD: El origen del nombre "Los Pies Fríos" fue explicado en el primer post que escribí aquí el 15 de Noviembre de 2007.

PDDD: Grady Tripp fue el pseudónimo que utilicé para participar en el primer certamen de relatos en el que fui premiado, el curso pasado. Siempre será un nombre que recordaré con cariño.


jueves, 28 de agosto de 2008

Woody, eres grande.



Woody Allen escribió un diario de rodaje mientras realizaba la película ‘Vicky Cristina Barcelona’ en nuestro país. Con su acostumbrado tono sardónico y en momentos con humor absurdo, cuenta en “Dear Spanish diary… Love, Woody Allen” (“Querido diario español… Con cariño, Woody”), que se publicó en The New York Times, lo que le ocurrió y lo que se le ocurrió durante el rodaje...


2 de enero: He recibido una oferta para escribir y dirigir una película en Barcelona. Tengo que ser precavido. España es soleada y a mí me salen pecas fácilmente. Tampoco es que paguen muy bien, pero mi agente me ha conseguido un décimo de cada 1 por ciento de cualquier cosa que saque la película si se consiguen más de 400 millones de dólares después de recuperar la inversión.
No tengo ninguna idea para Barcelona salvo que funcione allí la historia de dos judíos de Nueva Jersey que lanzan una empresa de embalsamamientos por correo.
5 de marzo: Me he reunido con Penélope Cruz y Javier Bardem. Ella es arrebatadora y más sexual de lo que imaginaba. Durante la entrevista, mis pantalones se prendieron fuego. Bardem es uno de esos actores de genialidad desbordante que claramente necesitan mi mano dura.

2 de abril: Le he ofrecido un papel a Scarlett Johansson. Antes de aceptar, me dice que el guión debe ser aprobado por su agente y más adelante por su madre, con quien se lleva bien. Luego tendrá que aprobarlo el agente de su madre. En plena negociación, cambió de agentes… y después cambió de madres. Tiene talento, pero da mucho trabajo.


1 de junio: Llegué a Barcelona. El hotel es de primera Clase. Les han prometido media estrella para el año que viene siempre que instalen agua corriente.


5 de junio: El rodaje comenzó movidito. Rebecca Hall, aunque es joven y por primera vez tiene un papel importante, tiene peor humor de lo que yo había pensado e hizo que me prohibieran entrar en el plató. Traté de hacerle ver que el director tiene que estar presente para dirigir la película. Pero por mucho que lo intenté, no logré convencerla y tuve que disfrazarme de repartidor de comida para colarme en el escenario.


15 de junio: por fin el trabajo va por buen camino. He rodado una tórrida escena de amor entre Scarlett y Javier. Hace unos años hubiese interpretado yo su papel. Cuando se lo he dicho a Scarlett, ha soltado un enigmático “uh-huh”. Scarlett llegó tarde al set y le he regañado duramente…, explicándole que no tolero retrasos de mis actores. Ha escuchado con respeto, aunque me ha parecido ver que mientras yo hablaba, ella estaba encendiendo su iPod.


20 de junio: Barcelona es una ciudad maravillosa. Se agolpa la gente en las calles para vernos trabajar. Afortunadamente, se dan cuenta de que no tengo tiempo para firmar autógrafos y sólo se los piden a los actores. Más tarde repartí fotos en las que aparezco estrechando la mano de Spiro Agnew y me ofrecí a firmarlas, pero la multitud ya se había dispersado.


26 de junio: Rodamos en la obra maestra de Gaudí, La Sagrada Familia. Estaba pensando que tengo mucho en común con el gran arquitecto español. Los dos desafiamos lo convencional, él con sus diseños sobrecogedores y yo al ponerme un babero para comer langostas en la ducha.


30 de junio: Los “dailies” [visionado del material que se ha rodado cada día] tienen buena pinta y aunque la idea de Javier de rodar una escena completa de invasión marciana con cien extras disfrazados y elaborados platillos volantes no es demasiado buena, voy a rodarla para hacerle feliz y luego cortarla en la sala de montaje.


3 de julio: Scarlett ha venido hoy con una de esas preguntas que hacen los actores. “¿Cuál es mi motivación?”. He dado un respingo: “Tu sueldo”. Dijo que estaba de acuerdo, pero que necesitaba más cantidad de esa motivación para continuar. Como el triple. Si no, amenazaba con largarse. Pensé que era un farol y me largué yo antes. Y entonces se largó ella. Así que nos quedamos muy separados y tuve que gritar para que me oyese. Entonces amenazó con saltar. Y yo salté también. Pronto llegamos a un impasse. Y durante el impasse me fui con mis amigos y todos bebimos y, por supuesto, me endosaron la cuenta.


15 de julio: Otra vez he tenido que ayudar a Javier con las escenas de sexo. La secuencia requiere que él agarre a Penélope Cruz, le arranque la ropa y la viole en el dormitorio. Aunque ha ganado un Oscar, el tío necesita que le enseñe a interpretar pasión. Agarré a Penélope y le arranqué la ropa de un golpe. Pero el destino quiso que todavía no se hubiese puesto el vestuario y que fuese su propio vestido, carísimo, el que había destrozado. Impertérrito, la coloqué delante de la chimenea y me lancé sobre ella. Como es una pícara, se dio la vuelta una décima de segundo antes de que yo aterrizase e hizo que me rompiese un importante diente en el suelo de azulejos. Buen día de trabajo. Podré comer sólidos a partir de agosto.


30 de julio: los “dailies” tienen una pinta genial. No sé si será demasiado pronto para comenzar a hacer publicidad para los Oscar. De todas formas, unas cuantas notas para el discurso de recogida me pueden ahorrar tiempo más adelante.


3 de agosto: Supongo que son gajes del oficio. Como director, uno es en parte profesor, en parte psiquiatra y en parte figura paterna y gurú. No es de extrañar entonces que según avanzan los días Scarlett y Penélope se hayan ido colando por mí. La fragilidad del corazón femenino. Me di cuenta de que el pobre Javier miraba envidioso cómo las actrices me seducían con los ojos, pero le expliqué al chaval que se debería haber esperado el desbocado deseo femenino por una figura cinematográfica, especialmente una que tiene una mirada de desprecio y que se reafirma con frialdad. Mientras tanto, según me acerco al plató cada mañana después de bañarme y perfumarme, entre Scarlett y Penélope se alimenta el arrebato. No me gusta mezclar trabajo con placer, pero quizá tenga que saciar la lujuria de cada una de ellas para poder terminar la película. Puede que me sea posible concederle los miércoles y viernes a Penélope y así satisfacer a Scarlett los martes y los jueves. Como ir aparcando un día a cada lado de la calle. Eso me dejaría los lunes para Rebecca, a la que he parado justo a tiempo cuando se iba a tatuar mi nombre en el muslo. Tomaré una copa con las damas del reparto después de rodar y les indicaré estas reglas. Puede que funcione el viejo sistema de cupones de racionamiento.


10 de agosto: He dirigido a Javier en una escena emotiva. He tenido que leer yo sus frases para que supiese cómo decirlas. Si me imita, bien; pero en el momento en que intenta su propia interpretación, se pierde. Entonces solloza y se pregunta cómo sobrevivirá cuando ya no le dirija. Intento explicarle con educación, pero con firmeza que debe hacerlo lo mejor que pueda sin mí y que debe intentar recordar mis consejos. Sé que le he animado, porque según salía de su caravana, él y sus amigos se estaban descojonando.


20 de agosto: Por tenerlas contentas, hice el esfuerzo de hacer el amor con Scarlett y Penélope simultáneamente. El ménage me dio una gran idea para el clímax de la película. Rebecca no paraba de llamar a la puerta, así que al final la dejé entrar a ella también. Sin embargo, las camas españolas son demasiado pequeñas para cuatro personas, así que, cuando ella se unió, yo no paraba de caerme al suelo.


25 de agosto: Hoy acaba la producción. La fiesta de fin de rodaje, como siempre, es algo triste. Bailé una lenta con Scarlett. Le rompí un dedo del pie. No fue culpa mía. Cuando me echó hacia atrás, le pisé. Penélope y Javier están deseosos de trabajar conmigo otra vez. Les dije que si alguna vez se me ocurre un nuevo guión, trataría de buscarlos. Tomé una copa de despedida con Rebecca. Fue un momento sentimental. Se hizo una colecta entre todo el equipo técnico y artístico y con ello me compraron un boli. He decidido titular la película ‘Vicky Cristina Barcelona’. Los jefazos de la productora han visto los “dailies”. Parece que les encanta hasta el último fotograma y se rumorea que la podrían estrenar en una colonia de leprosos. Se está solo en la cumbre.




Woody, eres grande...

miércoles, 11 de junio de 2008

Leopold Bloom se va a comer

(Marilyn leyendo a Joyce)
Como parece evidente que todos estamos de exámenes, en lugar de escribir alguna chorradita, pondré aquí un fragmento de una de las obras cumbres de la Literatura Universal: Ulises, de James Joyce.
El momento en cuestion corresponde a uno de los momentos en los que Leopold Bloom vagabundea por las calles de Dublín. Para ser más exactos, cuando va buscando un restaurante donde almorzar:

(James Joyce)


"La sonrisa se le borró mientras caminaba, una nube plomiza cubrió el sol lentamente, sombreando el arrogante frontispicio del Trinity. Tranvías que se cruzan en todas direcciones, para el centro, para las afueras, tañendo. Palabras inútiles. Las cosas siguen igual, día tras día: patrullas de policía salen, vuelven: tranvías entran, salen. Esos dos majaretas haraganeando. Dignam con los pies por delante. Mina Purefoy vientre inflado en una cama quedándose para que le saquen el niño a tirones. Uno que nace cada segundo en algún sitio. Otro que muere cada segundo. Desde que les eché de comer a los pájaros cinco minutos. Trescientos han estirado la pata. Otros trescientos nacidos, lavándoles la sangre, todos están lavados con la sangre del cordero, berreando maaaaaa.
Ciudad entera que muere, otra ciudad entera que llega, muere también: otra que aparece, que acaba. Casas, filas de casas, calles, millas de pavimento, ladrillos apilados, piedras. Cambian de mano. Este propietario, ése. El dueño nunca muere dicen. Otro se mete en su pellejo cuando a él le llega el desahucio. Compran el sitio con oro y aún siguen teniendo todo el oro. Timo en alguna parte. Apiladas en ciudades, desgastadas siglo tras siglo. Pirámides en la arena. Construidas a costa de pan y cebollas. Muralla china de esclavos. Babilonia. Grandes piedras que permanecen. Torres circulares. El resto ruinas, barrios que se extienden, chapuzas. Casascolmena de Kerwan construcciones de papel. Cobertizo, para la noche.
Nadie vale nada.
Ésta es la peor hora del día. Vitalidad. Apagado, tristón: odio esta hora. Siento como si me hubieran comido y vomitado".


(An Irish Guy disfrazado de Ulises)


Para los que no lo conozcáis, ahí dejo la contra de la edición de Cátedra, a cargo de Francisco García Tortosa:

A comienzos de los años veinte, cuando Ulises
comenzó a ser publicada en la revista
norteamericana Little Review, publicación que fue
interrumpida en el episodio XIII por orden
gubernamental, James Joyce engrosaba el elenco
de celebridades que pululaban por París. El escritor
proscrito, que ya había alcanzado cierta notoriedad
por Dublineses y Retrato de un Artista Adolescente,
no era, pues, un oscuro desconocido al que
simplemente se le había ocurrido escribir unas
cuantas obscenidades.


La fama de Ulises se debe en gran parte, a razones
que a veces poco tienen que ver con la novela,
emparentadas con nuestro tiempo y nuestra cultura.
Indescifrable, insulto al lector medio, soez,
escabrosa, vulgar, para unos, penetrante,
innovadora, la mayor creatividad verbal después
de Shakespeare, descubridora del hombre moderno,
para otros. Críticos favorables como Valéry Larbaund,
Ezra Pound, T.S. Eliot, y menos favorables como
Bernard Shaw, Gertrude Stein o Virginia Wolf,
contribuyeron a que una novela enrevesada
alcanzara la popularidad a pesar de que era, y
probablemente siga siendo, lectura que muchos
no se atreven a completar. Esta edición ofrece una
nueva traducción al castellano, que fija el texto
en nuestra lengua teniendo a la vista un mínimo
de cinco ediciones diferentes.


Un libro que no puede faltar en una biblioteca.

miércoles, 4 de junio de 2008

Jaime Galbarro y las erratas

Aunque no lo parezca, a los componentes de Los Pies Fríos nos gusta la literatura y, además, la buena. Pero, además del producto artístico tangible (llámese "libro"), a un servidor le apasiona todo el mundo técnico, en ocasiones condenablemente (que no condenadamente) desconocido, que rodea al mundo editorial: una experiencia orgásmica para el buen cínico.

Es por eso que hoy os dejo aquí, para vuestro deleite, un artículo de mi amigo y poeta Jaime Galbarro (director de la Revista Puerto, a quien podéis seguir en http://jgalbarro.wordpress.com/ ). Disfrutad:

(En la foto, Don Jaime y lo que yo creo que son Don Quijote y Don Sancho)



UNA ERRATA, POR FAVOR

Las erratas son insidiosas compañeras de viaje de todo aquel que se asoma a la escritura o la lectura. Detectarlas y saberlas enmendar encarna un oficio que requiere paciencia y tesón, ciertos conocimientos y mucho, mucho entrenamiento. He corregido muchas erratas, y probablemente he sido dueño de algunas, algunas verdaderamente engorrosas, por esa razón, cuando he corregido un texto he preferido autodenominarme: “responsable de erratas”.
Sobre erratas y correctores hay mucho escrito, y aquí tan sólo quiero dar una interpretación personal del fenómeno. Me propongo, sencillamente, hacer una tipología heterodoxa de ese oficio que se entiende generalmente como corrector.


- Corrector o corrector de lapsus calami: A este corrector le basta saber lo mismo que el “revisor de ortografía y gramática” del Word, aunque es capaz de aplicar esos conocimientos de manera más razonable y coherente. Es decir, un corrector de este tipo se encarga de revisar que las palabras estén orto-tipográficamente bien escritas, y en principio no tiene por qué entrar en cuestiones gramaticales, ni leerse el texto.



- Corrector de estilo: El corrector de estilo necesita además de todo lo anterior buenos conocimientos lexicográficos y gramaticales. Tiene que detectar errores más invisibles porque el mecanicismo de la lectura los diluye, y debe atender por igual el contenido y la expresión. Los pasajes corruptos gramaticalmente serán su especialidad.



- Corrector-negro: Cuando una obra presenta una media de tres o más errores gramaticales por página puede decirse que estamos ante un corrector negro, más negro cuantos más errores tenga que enmendar, y que llega a ser un corrector negrísimo en aquellos casos en los que tiene que reformular o suprimir oraciones o párrafos completos. Al corrector negro se le pide tener tantos conocimientos como el corrector de estilo, pero además tiene que tener una capacidad camaleónica para adaptarse al estilo del autor en cuestión cuando tiene que enmendar o reconstruir su texto. Para este nivel se necesita tener mucha paciencia y tolerancia para los requiebros literarios del autor. En algunos casos también se le pedirá cierta capacidad literaria para enfrentarse a las reconstrucciones más negras.



- Corrector creativo: El corrector creativo es una tipología nada recomendable para una editorial porque estamos en el fondo no ante un corrector, sino ante un autor que pide paso poniendo zancadillas… El corrector creativo inventa y añade al texto del autor, pero procurar no alejarse mucho de la “corrección de negro” para no ser descubierto.



- Maquetador – corrector: Es un tándem peligroso si el corrector es un corrector-negro o un corrector-creativo. El maquetador-corrector-negro es capaz de quitarte un adjetivo de un párrafo tan sólo para cuadrar las huérfanas. Lo que es una simple travesura puede llegar a convertirse en una gamberrada, en vicio, o en una obra de ingenio cuando el maquetador-corrector-creativo actúa. Esta combinación es sumamente peculiar. Hay casos en los que el maquetador ha dispuesto y corregido el texto de tal manera que ha llegado a crear acrósticos con las letras iniciales de las páginas, y aún puede ser peor… Conozco un caso en el que fundió dos poemas en uno…

No cabe duda de que el empleo de corrector es un trabajo serio, duro y necesario, y que como muchos otros trabajos está muy infravalorado. No voy hacer ahora una lamentatio sobre el asunto, porque tengo una muy buena, cuya lectura recomiendo: Las desventuras de una correctora, que al parecer pertenece al blog de Maritormes, cosa que no he podido comprobar, porque esa entrada no se encuentra en su blog. No es el único caso, José María Cruz Román publicó recientemente (21-04-08) un Réquiem por el corrector, lamentado la pérdida del corrector de periódicos…



Y es que aunque no lo parezca el sector dedicado a la corrección de textos está sufriendo un maltrato editorial significativo, pues de otra manera no podría explicarse el siguiente desaguisado que traigo aquí…
El domingo 13-04-08 el Magazine de El Mundo publicó un adelanto de El juego del ángel de Carlos Ruiz Zafón (Planeta), al día siguiente Arcadi Espada escribía con mordacidad una entrada en su blog titulada “El periódico ha publicado una página de Ruiz Zafón”, y soltaba, entre otras perlas, cosas como: “Desconozco las razones del éxito de Ruiz Zafón. Supongo que tendrán que ver con la escritura, aunque no sé bien en qué sentido”. A. Espada llevaba a su blog un fragmento cargado de erratas e incorrecciones de todo tipo que había publicado el Magazine, y que yo copy & paste a continuación:





“Una madrugada desperté de golpe sacudido por mi padre, que volvía de trabajar antes de tiempo. Tenía los ojos inyectados en sangre y el aliento le olía a aguardiente. Le miré aterrorizado y el palpó con los dedos la bombilla desnuda que colgaba de un cable. –Está caliente. Me clavó los ojos y lanzó la bombilla con rabia contra la pared. Estalló en mil pedazos de cristal que me cayeron en la cara pero no me atreví a apartarlos.”





No he podido cotejarlo con el original impreso (en el libro y en el suplemento), por lo que supongo que en el texto definitivo el corte de las líneas será el correcto, en cualquier caso por este texto no parece haber pasado un corrector serio ni de lejos. Ahora viene el reto: ¿Quién se anima a corregir este texto de Ruiz Zafón, y bajo qué clasificación de corrector lo hace?




Jaime Galbarro, del 19 al 23 de Mayo de 2008